miércoles, 20 de marzo de 2019
Lectura de Humberto Ak'abal en el III Encuentro Sevilla, Casa de los Poetas (26 de octubre de 2006)
El poeta guatemalteco maya k'iche' Humberto Ak'abal ofreció una lectura de sus poemas el 26 de octubre de 2006 en el III Encuentro Sevilla, Casa de los Poetas, "Fronteras fecundas", dirigido por Francisco José Cruz, bajo los auspicios del Ayuntamiento hispalense, siendo delegado de Cultura Juan Carlos Marset.
lunes, 18 de marzo de 2019
Lectura de HUMBERTO AK'ABAL en el II Encuentro Sevilla, Casa de los Poetas (18 de noviembre de 2005)
Presentado por Jesús Aguado, el poeta guatemalteco maya k'iche' Humberto Ak'abal ofreció una lectura de sus poemas el 18 de noviembre de 2005 en el II Encuentro Sevilla, Casa de los Poetas, dirigido por Francisco José Cruz, bajo los auspicios del Ayuntamiento hispalense, siendo delegado de Cultura Juan Carlos Marset.
domingo, 24 de febrero de 2019
Charla de HUMBERTO AK'ABAL sobre Literatura Maya (10 de junio de 2008)
El 10 de junio de 2008, Humberto Ak'abal ofreció una charla sobre los textos fundadores mítico-literarios de la tradición maya. Por problemas técnicos y otros contratiempos, Televisión Carmona no grabó el acto completo. Sin embargo, este tramo de 44 minutos, tan coherente como sustancial, merece sin duda toda nuestra atención.
©Televisión Carmona
jueves, 21 de febrero de 2019
Lectura comentada de HUMBERTO AK'ABAL en la Biblioteca Municipal de Carmona, el 9 de junio de 2008
Chari y yo creemos necesario poner a disposición de todos los amantes de la poesía este segundo encuentro de Humberto Ak'abal en Carmona, donde dio una lectura comentada de sus poemas en la Biblioteca Municipal, el 9 de junio de 2008. A mi presentación del poeta maya, precedieron las intervenciones de José Miguel Acal (concejal de Cultura) y Francisco Hidalgo (director de la Sede Universidad Olavide en Carmona).
©Televisión Carmona
domingo, 17 de febrero de 2019
Recital de HUMBERTO AK'ABAL en Carmona (2001)
El 27 de junio de 2001, el poeta maya kiche' Humberto Ak'abal dio un recital de sus poemas en la Biblioteca Municipal de Carmona, con motivo de la presentación del nº 16 de la revista de creación Palimpsesto y de su antología "Todo tiene habla", publicada en la colección de libros de dicha revista.
©Televisión Carmona
jueves, 22 de noviembre de 2018
HORACIO BENAVIDES, ARREANDO SUEÑOS
![]() |
| Ilustración de portada: Carmen Herrera |
Soy un viejo lector de la poesía
colombiana, de cuyas corrientes, estilos e inclasificables figuras ha dado
amplia cuenta Palimpsesto en muchos
de sus números y libros de la colección, al punto de ser Colombia el país con
más presencia en la revista. Pese a tan familiar trato, uno a veces no advierte
ciertas obras señeras, que solo al cabo del tiempo al fin descubre, extrañado
de no haberse fijado antes en ellas. Este es mi caso con Horacio Benavides, a
quien he empezado a leer ahora, con entusiasta aprecio, por mucho que uno de
sus principales veneros literarios ―al menos en el ámbito de su inmediata
tradición― sea la poesía de José Manuel Arango, tan cercana a mí. Con ella, la
de Benavides comparte la actitud contemplativa, un fino erotismo, la sobriedad
verbal y la capacidad de sugerencia, la cual nuestro poeta define, según
refiere a Robinson Quintero Ossa, de este gráfico modo: «un poema debe ser como
una nadadora de la que solo se ve su cabeza; el resto, el cuerpo sumergido, lo
construye el que mira»[1].
Sin embargo, a diferencia de los rasgos
analíticos e incluso dialécticos de la escritura de Arango, los primordiales
resortes de Benavides son emotivos. Prueba del predominio del sentimiento sobre
la razón es la fidelidad a su infancia, transcurrida en Bolívar, municipio de
la región del Cauca, al sur del país, en cuyos viejos caminos se cruzaron
antaño los incas con los españoles. Su ascendencia indígena y su educación
rural en la finca de su padre, cultivador de café, dotaron al poeta de una
aguda sensibilidad mestiza, tocada de compasivo estoicismo, rica en costumbres
y experiencias ancestrales, que le permitieron formar parte de la naturaleza
que le rodeaba de niño, o sea, vivirla desde dentro. De esta temprana
integración en el mundo natural y su posterior desarraigo nace la poesía de
Horacio Benavides.
Escrita ya en Cali, lejos de su
paraíso primigenio, la memoria lo devuelve a su infancia con tal fuerza que en
sus poemas el tiempo no parece haber pasado. Ajenos al curso de las horas, late
en ellos un presente trascendido en el que la realidad diaria se abre a
incitaciones imaginativas de carácter mítico. Así, animales como el cerdo, el
gato, la vaca, las hormigas, los bueyes o, sobre todo, el caballo adoptan en
este mundo poético cualidades humanas o se revisten de un halo legendario. De
ahí la recurrencia a mitos grecolatinos, bíblicos o prehispánicos, mediante los
cuales se vislumbra lo desconocido y se intuyen sus oscuros mensajes.
Basada en la brevedad ―con versos
irregulares, normalmente de arte menor― y en ágiles transiciones metafóricas
para evitar cualquier tentativa de discurso, esta poesía, alusiva y elusiva a
la vez, posee una transparencia misteriosa que, más que recordar, parece estar
soñando. Pero inconforme con esta dimensión onírica, movido por su empeño de
volver a vivir la realidad de entonces, el poeta escribe:
Te traigo tu mula, padre
[…]
Pasa la mano por su lomo
échale el peso
de tu carga
no me hagas
dudar, padre
No me digas
que arreo sueños
Se diría que, sabiendo su condición de
soñador, no quisiera en última instancia despertarse. En el fondo, esta
apariencia de vida acentúa la sensación de irreparable pérdida.
Sin salirse de esta atmósfera fantasmal,
transposición lírica del trasmundo de Juan Rulfo, Benavides aborda en Conversación a oscuras la violencia criminal
y sistemática que ha martirizado a Colombia durante el último medio siglo y de
la que fue víctima su hermano Javier. Poemas en que, desde múltiples perspectivas,
los muertos expresan de viva voz sus escalofriantes historias o su definitivo
desamparo, a través de recursos narrativos como el monólogo, el diálogo, el uso
de nombres propios y cierto desarrollo de la anécdota, no exenta de detalles
íntimos, que potencian más si cabe la concreta humanidad de los ausentes al
situarlos en su entorno, con sus circunstancias, deseos o planes incumplidos.
Se trata, pues, de un alucinante conjunto de pesadillas sublimadas, cuya
estructura ―en la que el verso, acorde con un ritmo más coloquial, se alarga y
se distiende― nos remite hasta cierto punto a los epitafios interconectados de Antología de Spoon River de Edgar Lee
Masters, aunque el tono y la intención de este resulten muy distintos a los del
poeta colombiano.
Pese a su recato expresivo, la obra de
Horacio Benavides ―donde presencia y ausencia se funden en un mismo plano
intemporal― es de una delicada sensualidad plástica, casi táctil, gracias a sus
precisas descripciones, repartidas estratégicamente en el poema hasta crear una
suerte de realidad compleja. Esta impresión material, al contrastar con su
carácter fantasmagórico, muestra, como señaló Octavio Paz, que la poesía no
busca la inmortalidad, sino la resurrección.
Francisco José Cruz
[1] Robinson Quintero Ossa,
«El oscuro sobretodo del poeta», en 13
entrevistas a 13 poemas colombianos [y una conversación imaginaria] (Letra
a Letra, Bogotá, 2014).
_____________
Prólogo a Migajas de la boca del tiempo de Horacio Benavides (selección de Francisco José Cruz, Col. Palimpsesto, Carmona, 2018).
viernes, 20 de julio de 2018
En el CEIP "JUAN XXIII" de Sevilla
El 10 de mayo de 2018, con motivo de la Feria del Libro, Fran Cruz tuvo un encuentro con los alumnos de quinto y sexto de primaria del CEIP sevillano "Juan XXIII", en tres secciones consecutivas, donde conversó con ellos y les leyó algunos poemas suyos. Los niños estuvieron muy participativos, curiosos y atentos. Se creó un ambiente muy entrañable gracias también a la generosidad de la maestra y jefa de estudio del centro, Encarnita Cruz Gallardo, prima del poeta, mujer sensible y receptiva.
| Fran Cruz, esperando a los niños en la Biblioteca |
Encarnita Cruz Gallardo presenta al poeta
Fran Cruz comenta y recita su poema "En bicicleta"
Fran Cruz lee su poema "Con mi hija"
![]() |
| Fran y Chari, rodeados de los alumnos de primaria. |
| Fran muestra a un alumno una página en braille |
Fran comenta y recita su poema "Canción"
Un alumno, en su nombre y en el de sus compañeros entrega a Fran Cruz un ramillete de verduras del huerto del colegio.
CEIP "Juan XXIII" de Sevilla, 10 de mayo de 2018.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








